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FICH 2021 arrancará su programación con “El Negro”

 

FICH 2021 arrancará su programación con “El Negro”

El documental sobre “el fugitivo más buscado de Chile”, frase enfatizada en su tráiler, será la obra inaugural de la cuarta edición del Festival Internacional de Cine de Chiloé. Este es un film dirigido por Sergio Castro, enfocado en la historia de Ricardo Palma Salamanca y los históricos hechos que protagonizó en la década de los 90 en Chile.

 

“El Negro” es un largometraje de 90 minutos, que cuenta con material de archivo de la época en la que Palma Salamanca cobró vigencia en la opinión pública, así como con los testimonios de las hermanas y la madre de este personaje, un elemento narrativo imprescindible para revelar puntos de vista inéditos sobre él, de quien no se supo su paradero durante al menos dos décadas, después de su fuga en 1996 desde la prisión de máxima seguridad de Santiago, en la que estuvo recluido por el asesinato a Jaime Guzmán. Sergio Castro dijo a la agencia EFE que con esta película tiene el propósito de “mostrar el proceso de reflexión en torno a cómo un hombre pudo reinventarse después de hacer todo lo que hizo».

A esta obra de apertura de FICH le acompañan cuatro documentales más que completan la categoría Largometraje Nacional: Haydee y el pez volador (Pachi Bustos), Frontera (Paola Castillo), Viaje Vegetal (Antonio Fernández) y Visión Nocturna (Carolina Moscoso). Este conjunto de filmes tienen la característica común de brindar visibilidad y dar resonancia a personajes y testimonios cuyas historias están asociadas a conflictos históricos, sociales, ambientales o personales, y representadas en atmósferas tan particulares como cada uno de los protagonistas.

En la categoría de Largometraje Internacional, mientras tanto, la selección oficial de FICH incluye a obras provenientes de cinco países latinoamericanos, pero uno de ellos también tienen coproducción francesa. Quedo debiéndote una carta sobre Brasil (Carol Benjamín – Brasil), Cosas que no hacemos (Bruno Santamaría – México), Autoretrato con fondo de huelga (Fabiano Kueva – Ecuador), Mirador (Antón Terni – Uruguay) y La arrancada (Aldemar Matías – Cubra, Brasil y Francia), son las obras que integran esta sección. Las temáticas son variadas en esta selección, donde el espectador podrá adentrarse en historias que recrean búsquedas personales y familiares, cuestionamientos existenciales, controversias sociales y reflexiones autobiográficas.

Cortos que reivindican la importancia del cine independiente

La convocatoria de FICH para las categorías de cortometrajes regionales, nacionales e internacionales, recibió una numerosa cantidad de trabajos enviados desde diferentes zonas de Chile y de diversos países latinoamericanos. Esto es un indicio alentador de que la producción de cine libre y de autor no se detiene, y espacios como este festival se consolidan gracias a esta participación activa y comprometida de los realizadores alrededor del mundo.

En la categoría Cortometraje Regional, constan: Andes, ciudad y costa (Walter Thompson), Los últimos vientos (Juan Francisco Cox), La tejedora de raíces (Fernando Saldivia), Pastabasera (Iván Timm), Una lámpara y un bolero (Marcelo Raffo), Resonará tu grito y no será en vano (Isidora Torrealba). Esta categoría combina obras con rasgos poéticos y experimentales representados mediante la contemplación y construcción de contenidos con destacado poder visual, pero también hay historias de luchas personales y colectivas, por motivaciones distintas que coinciden en un elemento común: son sustentadas en personajes con cualidades dramatúrgicas fuertes.

La categoría Cortometraje Nacional, por su parte, enfoca su mirada y destacan sus relatos, principalmente en personajes retratados con prolijidad, a través de los cuales se representan temáticas tan cotidianas como singulares, de acuerdo a cada protagonista, como la vejez, la soledad, el ambiente urbano, la pobreza, el racismo, entre otros tópicos. En esta selección están: Los invitados (Valentina Arango Villalón), Casimira (Carolina Fuentealba), Todos caminamos (Ricardo Valenzuela y Mario Rojas), Deformatorio (Bastian Maluenda y Diandra Olivares) y Algo está quemando (Victoria Maréchal, Nicolás Tabilo y Macarena Astete).

Finalmente, la categoría Cortometraje Internacional escogidos llegaron desde 4 países latinoamericanos, donde uno tuvo también colaboración francesa. Heliconia (Paula Rodríguez – Colombia y Francia), Mundo Malo (Andrés Acevedo – Colombia), Griot (Pedro Dantas – Brasil), Cándida Vida (Alejandro Álvarez del Castillo, Pablo Balderas, Omar Gómez – México), Vitoria (Ricardo Alves – Brasil), son los filmes que forman parte de esta categoría donde se podrá encontrar un compendio de historias mínimas pero intensas, por los diversos contextos donde estas se desarrollan, como atmósferas marginales, conflictos o reivindicaciones sociales y manifestaciones culturales evocadas desde una construcción cinematográfica.

Una selección respaldada en curadores experimentados

Javiera Véliz, cineasta chilena, directora de “Vivir allí no es el infierno, es el fuego del desierto. La plenitud de la vida que quedó ahí como un árbol”, y productora, guionista y montajista de otras obras, fue parte del equipo que efectuó la curatoría para realizar la selección oficial de FICH. Ella destacó que basó su trabajo en una búsqueda de temas actuales, con relevancia social y política, que aporten mensajes para promover una mejor sociedad, así como la necesidad recurrente de concientizar y reflexionar acerca de realidades que no se deben ignorar.

Respecto a FICH 2021, Javiera admitió que “es bastante triste que no tengamos las salas de cine, porque eso no se cambia por nada”, aludiendo a la contingencia actual que se vive por la pandemia del Covid-19 que obliga a organizar una edición virtual del festival. Sobre todo lamentó que el arduo trabajo que desarrollan las productoras pueda verse, por ahora, solo digitalmente y no en la pantalla grande, aunque rescató que es importante que la plataforma virtual va a permitir llegar a más personas en todo el territorio de Chile, lo cual le motivó a escoger películas que lleguen a la mayor cantidad de públicos posibles, para que se alimenten de “temáticas que nos ayuden a ampliar nuestra mirada”.

Mientras tanto, Rory Barrientos, cineasta que dirigió “El Guru”, documental sobre el boxeador Carlos Ruiz, con experiencia también en producción y montaje de otras películas chilenas independientes, y director de FICH, comentó que los integrantes del equipo de la curatoría quedaron  “sorprendidos por la cantidad de películas que llegaron y por el nivel de las películas latinoamericanas y chilenas”. Además, resaltó que “es increíble ver, año a año, cómo las producciones nacionales, ya sean de documental o ficción, han ido mejorando a nivel técnico y profesional”.

Sobre los contenidos de las obras postulantes, Rory precisó que a nivel nacional existió una tendencia en retratar y mostrar diferentes puntos de vista respecto al estallido social y conflicto político de los últimos años en Chile, y “poco material en relación a la pandemia”. Acerca de lo recibido desde otros países de Latinoamérica, el director de FICH subrayó la relevancia de haber recibido filmes que evocan vivencias y representan múltiples realidades del continente. Además, acotó que desde diferentes regiones en Chile llegó un conjunto de obras que componen “una radiografía geográfica de los habitantes de nuestro territorio”.


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